Estos días son de mucho jaleo y entran muchos pedidos.
Bastantes de ellos son para entregar en tienda, pero cada vez más son para enviar.
Tenemos pedidos de Valencia, Barcelona, Cuenca, Bilbao, Sevilla… de toda España.
Es algo que me alegra mucho ya que la web es algo que me estoy trabajando y parece que da resultado lo que hago.
El tema es los pedidos para enviar.
Tengo unos cuantos que llevan esperando desde el día 12.
Siguen entrando y se siguen acumulando.
Bien.
Hubo un problema con un pedido que se había duplicado, tenía que llamar a la agencia para saber cómo se cancela ese envío ya que le devolví el dinero al cliente y no quería que me cobrasen ese envío.
Llamé a ver qué debía hacer en este caso y para saber cuál es el motivo de que no me vengan a recoger los pedidos.
La primera vez que consigo contactar con ellos, la persona que me contesta me informa que tienen un problema con el programa y no pueden acceder a ver los envíos y las recogidas.
Le digo que lo que quiero saber es cómo debo hacer yo para cancelar un envío directamente sin tener que contactar con ellos.
Me dice que espere un momento, se pone nerviosa y me cuelga.
¡Bien por CorreosExpress!
Segundo intento.
Me lo coge una persona que parece que controla un poco más el programa que tienen y aún teniendo el sistema algo bloqueado, puede hacer algo.
Le digo lo del envío del cliente para cancelar el envío y me dice que a eso no puede acceder por el problema en el sistema, pero que si puede cancelar la recogida.
Vale.
Supongo que eso está bien.
Error mío.
Cuando alguien viene a la tienda a pedirme algo, lo que sea, y no sabe bien que es lo que necesita, yo pregunto, me pongo en su lugar e intento comprender que es lo que me está pidiendo antes de realizar ninguna acción.
Es algo que deberíamos hacer todos, ya no sólo con los clientes, en la vida en general.
Tener empatía y comprender lo que necesitan los demás es muy importante.
No sólo en estás épocas.
Siempre.
Durante toda la vida.
Ahora bien.
CorreoExpress tiene un sistema un poco raro.
Hay que tramitar el pedido y solicitar recogida.
Son dos cosas distintas que no vinculan una a la otra por lo que parece ser, pero esto yo no lo sabía.
Volvemos con la persona que me atiende.
Consigue cancelar la recogida.
Ahora vamos con los otros pedidos, ¿cuándo los vienen a recoger?
Nunca.
¿Nunca?
Nunca.
¿Como?
Hemos borrado la recogida.
¿¡¿Qué?!?
Lo que te decía antes.
Antes de actuar, asegúrate de qué te está pidiendo o necesita con quién estás hablando, puedes ayudarle mucho, o joderle.
En resumen.
Tuve que tramitar la recogida de todos los paquetes otra vez (ha venido un chofer a llevárselos hace un rato)
Y para la próxima, con no entregar el paquete es suficiente.
Si no lo reciben en el almacén, no lo cobran.
Te he dicho que en la tienda intento entender lo que los clientes necesitáis, pero no sólo lo hago cara a cara.
Cuando llega un pedido lo reviso y, si algo no me cuadra, contacto con quién lo ha hecho para saber si es realmente lo que necesita.
Haz tu pedido, si veo algo raro te aviso.
P.D: Tu pedido, si lo pides con envío, me encargaré de que salga a tiempo para que lo tengas.
