Hace poco, entró una cliente a la tienda con unas cuantas fotos antiguas para hacer copias.
Eran recuerdos familiares y fotos de cuando era joven.
Entre ellas, una en particular me dejó alucinado.
Era una foto en blanco y negro, pero lo que me sorprendió fue su calidad y definición.
¡Parecía recién impresa!
A lo largo de los años, he visto muchas fotos antiguas bien conservadas, pero ninguna como esta.
También he visto algunas que estaban en un estado bastante lamentable.
No pude evitar quedarme un rato mirándola.
La cliente me contó que tenía más de 50 años y que era de ella en un hospital en Alemania.
Cuando le mencioné lo impresionante que era la calidad de la imagen, se rió y dijo que, claro, se hizo en Alemania y que allí todo lo hacen bien.
Me hizo gracia el comentario.
Hay tanta gente intentando dar nueva vida a sus recuerdos y, sin embargo, hay otros que dejan que sus fotos se pierdan en el olvido digital.
Imprimir tus fotos significa salvar esos momentos y asegurarte de que en el futuro puedan ser vistos y revividos, ya sea por ti, tu familia o amigos.
P.D.: Por cierto, las fotos impresas son un regalo genial para estas fiestas. ¡No lo olvides!
