Hay algo que no entiendo.
Hacemos miles de fotos a lo largo del año.
La mayoría pueden no ser muy buenas o lo que fotografiamos no es muy transcendental.
Pero de las vacaciones, celebraciones, momentos especiales que compartimos con familiares y amigos, de esas también tenemos y algunas son muy buenas.
Algunas tanto que se merecerían estar expuestas para poder verlas siempre y que cada vez que pases por delante te transporten a ese momento y te llenen de alegría.
Y aún así, vas y te compras un cuadro de IKEA para colgar en la pared con una imagen que la puede tener cualquiera en su salón.
No lo entiendo.
¿Qué dice eso de ti?
¿Qué personalidad le da a tu casa?
Mañana vas a casa de una amiga y al entrar, ¡sorpresa! tiene el mismo cuadro que tú en el salón. ¡Vaya chasco!
¿Qué puedes hacer?
Muy fácil.
Mide el marco del cuadro (el de IKEA).
El interior, dónde va la foto.
Busca una foto de tus últimas vacaciones o de las anteriores.
O una en la que salís todos super bien.
Una buena.
Una que cuando la veas te llene de emociones.
Que la ves y se te dibuja una sonrisa en la cara.
Ahora, me pides una ampliación de ese tamaño, quitas la que te vienen en el marco y pones la tuya.
Acabas de transformar tu salón en un espacio único y con mucha personalidad.
Además, cuando vayan las visitas preguntarán por la foto.
Seguro.
¡Ah! pero hazlo rápido, que voy a subir los precios de las ampliaciones. No mucho. Lo justo y necesario.
Pedir ampliación para dar personalidad a mi casa
Jonathan
P.D: ¿Ya tienes fotos decorando tu casa? ¡Me encantaría saber si es así!
